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Caso Clínico Cirugías Perros

Rotura de ligamento cruzado en perros | Dovet Badajoz

Rotura del ligamento cruzado craneal en perros: causas, síntomas y tratamiento

Si tu perro cojea de una pata trasera de forma repentina o intermitente, la rotura del ligamento cruzado craneal es una de las primeras causas que valoramos. Es la lesión de rodilla más frecuente en la clínica y, bien tratada, tiene muy buen pronóstico.

¿Qué es el ligamento cruzado craneal?

El ligamento cruzado craneal estabiliza la articulación de la rodilla impidiendo que la tibia se desplace hacia delante respecto al fémur. Cuando se rompe, total o parcialmente, la rodilla queda inestable con cada paso.

Puede romperse de golpe, por un mal apoyo o un giro brusco, o de forma progresiva por desgaste, algo especialmente común en perros con sobrepeso o de razas grandes.

Síntomas que debes vigilar

La cojera es el signo más evidente, pero no siempre es igual en todos los perros.

  • Cojera de aparición brusca o que va y viene.
  • Dificultad para apoyar la pata al levantarse.
  • Hinchazón alrededor de la rodilla.
  • Menor actividad o rechazo a saltar y subir escaleras.
  • Sonido de "clic" al caminar en roturas parciales.

Cómo se diagnostica

Para confirmar la rotura basta en muchos casos con la exploración manual de la rodilla mediante la prueba del cajón y el test de compresión tibial, que valoran si existe ese desplazamiento anormal entre fémur y tibia.

En casos dudosos o para planificar la cirugía con más detalle podemos apoyarnos en pruebas de imagen avanzadas, como radiografía, artroscopia o TAC.

La técnica TTA: en qué consiste

La TTA (avance de la tuberosidad tibial) es una de las técnicas quirúrgicas más utilizadas para estabilizar la rodilla sin necesidad de sustituir el ligamento roto.

Consiste en adelantar quirúrgicamente una parte del hueso de la tibia para cambiar el ángulo de las fuerzas que actúan sobre la articulación, eliminando el desplazamiento anormal y devolviendo estabilidad a la rodilla.

  • Recuperación funcional más rápida que otras técnicas.
  • Buenos resultados en perros activos y deportistas.
  • Menor dolor postoperatorio.

Recuperación tras la cirugía

Tras la intervención, el perro necesita reposo controlado y rehabilitación progresiva, combinando paseos cortos con ejercicios que ayudan a recuperar masa muscular y movilidad.

La mayoría de los pacientes retoman su actividad normal entre 8 y 12 semanas después de la cirugía, siempre siguiendo las pautas de su veterinario.

Enfoque local: Badajoz y Extremadura

En DOVET tratamos con frecuencia lesiones de rodilla en perros de Badajoz y alrededores, desde razas pequeñas hasta perros de trabajo y caza con alta exigencia física. Cada rodilla es distinta, por eso valoramos de forma individual qué técnica quirúrgica es la más adecuada para cada paciente.

Preguntas frecuentes

¿Se puede tratar sin cirugía?

En perros muy pequeños o de bajo nivel de actividad puede valorarse un manejo conservador, pero en la mayoría de los casos la cirugía ofrece los mejores resultados a medio y largo plazo, evitando además el desgaste prematuro de la articulación.

¿Cuánto tarda un perro en volver a caminar bien?

El apoyo de la pata suele mejorar en las primeras semanas, pero la recuperación funcional completa, con vuelta a la actividad normal, se sitúa entre las 8 y las 12 semanas tras la cirugía.

¿Puede romperse también la otra rodilla?

Sí, es relativamente frecuente que, con el tiempo, el perro acabe lesionando el ligamento de la otra pata, sobre todo si mantiene sobrepeso. Por eso el control de peso y la actividad moderada son clave tras la recuperación.

Si tu perro cojea de una pata trasera, no esperes a que empeore: pide cita en DOVET y valoramos su rodilla cuanto antes.