Saltar al contenido
Volver al blog
Caso Clínico Cirugías Perros

Luxación de cadera en perros: síntomas y tratamiento

Perro en recuperación tras el tratamiento de una luxación de cadera

Si tu perro deja de apoyar una pata después de un atropello, una caída o un golpe, necesita una valoración veterinaria urgente. Una luxación de cadera es una posibilidad, pero los signos no permiten distinguirla en casa de una fractura u otra lesión.

Qué es una luxación coxofemoral y qué señales puede causar

La articulación de la cadera une la cabeza del fémur con una cavidad de la pelvis. En una luxación, la cabeza femoral sale de su posición, con frecuencia después de un traumatismo. Puede provocar dolor y cojera intensa o que el perro no apoye la extremidad; la postura de la pata varía según la dirección de la luxación.

Un atropello o una caída también pueden lesionar otras zonas del cuerpo. La cojera orienta sobre la necesidad de valoración, pero no confirma por sí sola una luxación.

Qué hacer si sospechas una lesión de cadera

Limita el movimiento y evita que el perro camine para “probar” la pata. Si ha sufrido un traumatismo importante, trasládalo con ayuda sobre una manta o una base firme, procurando moverlo lo mínimo. Llama a la clínica para recibir instrucciones.

  • No tires de la extremidad ni intentes recolocar la articulación.
  • No improvises una férula o un vendaje de cadera.
  • No administres analgésicos humanos ni medicación sobrante.
  • La dificultad respiratoria, el colapso, el sangrado abundante o el dolor intenso requieren atención urgente.

Cómo se confirma y se trata

El veterinario realiza una exploración general y ortopédica y solicita radiografías de la pelvis para confirmar la posición de la articulación y descartar fracturas u otras alteraciones. Tras un traumatismo, también puede ser necesario buscar lesiones en otras partes del cuerpo antes de plantear anestesia o manipulación.

En algunas luxaciones recientes y seleccionadas puede intentarse una reducción cerrada: recolocar la articulación sin abrirla mediante cirugía, bajo anestesia y con control radiográfico. Si la cadera no queda estable, hay lesiones asociadas o la reducción no es adecuada, puede recomendarse una técnica quirúrgica. La elección depende de las imágenes y de la estabilidad conseguida.

La reducción cerrada no garantiza que la cadera permanezca en su sitio: las referencias veterinarias describen recaídas en torno a la mitad de los casos. Esa cifra orientativa no predice el resultado de un perro concreto.

Inmovilización, reposo y revisiones

Después de reducir la cadera, el equipo confirma su posición y decide si necesita un soporte externo. El tipo de inmovilización depende de la dirección de la luxación y de la estabilidad; no existe un vendaje ni un plazo único para todos los perros.

En casa, sigue las instrucciones de reposo, medicación y revisión. Si lleva un vendaje, vigílalo sin modificarlo: si se desplaza, se moja, huele mal, aparece hinchazón o aumenta el dolor, contacta con la clínica antes de la revisión prevista.

El caso de luxación tratado en DOVET

En una publicación del 17 de julio de 2026, DOVET compartió un caso canino en el que se consiguió una reducción cerrada estable, seguida de la inmovilización correspondiente y un plan de control. Es el resultado de un paciente concreto: no significa que la misma técnica sea adecuada para todos ni sustituye la valoración y las radiografías.

Enfoque local: Badajoz y Extremadura

En DOVET, en Badajoz, la valoración de un traumatismo permite buscar lesiones asociadas y decidir las pruebas y el tratamiento según cada paciente. Si tu perro ha sufrido un golpe importante, llama antes del traslado cuando sea posible y sigue las indicaciones del equipo.

Lecturas relacionadas

Fuentes y publicaciones consultadas

Preguntas frecuentes

¿Puedo intentar colocarle la cadera en casa?

No. Manipular una cadera luxada puede causar más dolor o agravar una fractura. Mantén al perro quieto y acude a un centro veterinario.

¿Todas las luxaciones de cadera necesitan cirugía?

No. En algunos pacientes puede intentarse una reducción cerrada, pero el veterinario decide tras las radiografías y comprueba después si la articulación permanece estable.

¿Cuánto tarda en recuperarse un perro?

Depende de la lesión, el tratamiento y la evolución. El reposo y las revisiones se pautan de forma individual; no hay un plazo válido para todos.

¿Cuándo debo llamar al veterinario?

De inmediato si la cojera aparece tras un golpe importante, el perro no apoya la pata o muestra dolor intenso. Tras un atropello o caída, también hay que descartar otras lesiones.

Si tu perro cojea después de un golpe o no apoya una pata, contacta con DOVET para una valoración en Badajoz.