Las patas y la piel pueden ocultar cortes, espigas, semillas, mordeduras o cuerpos extraños. La primera revisión al volver evita que el perro pase la noche lamiendo una lesión.
Lo que conviene saber antes de actuar
Una herida punzante puede parecer mínima y profundizar entre los tejidos; las mordeduras se infectan con facilidad.
El lamido constante no limpia la herida: irrita, macera y puede introducir más bacterias.
Los cuerpos extraños clavados no deben extraerse a ciegas, especialmente cerca de ojos, tórax, abdomen o articulaciones.
Señales de alarma
Si aparece cualquiera de estas señales, no esperes a que el problema se resuelva solo:
- sangrado persistente
- cojera o dolor al apoyar
- herida profunda
- hinchazón que aumenta
- fiebre o decaimiento
Qué puedes hacer hoy
Lava suciedad superficial con suero, cubre sin apretar y evita el lamido. Fotografía la lesión y consulta si no es claramente superficial.
No uses alcohol, agua oxigenada o pomadas humanas y no tires de un objeto que ofrece resistencia.
Enfoque local: Badajoz y Extremadura
Tras caminar por dehesa, caminos o fincas, revisa almohadillas, dedos, orejas, axilas, ingles y la zona del collar.
Preguntas frecuentes
¿Una herida de espiga necesita antibiótico?
No siempre. Primero hay que localizar y retirar el cuerpo extraño y valorar infección.
¿Puedo vendar la pata?
Solo con una técnica segura y sin apretar; un vendaje húmedo o compresivo puede empeorarla.
¿Cuándo es una urgencia?
Cuando hay sangrado importante, dolor intenso, cuerpo extraño profundo, dificultad para caminar o decaimiento.
Si la lesión no es superficial o tu perro no apoya, contacta con DOVET.